Tecnología vs autoestima.

Parte 1: Las Redes Sociales.

¿Cuántas veces nos hemos sentido ansiosos por saber cuántos “likes” ha recibido alguna foto o “status”, ya sea en Facebook o Instagram? ó ¿Cuántos “RT’s”  y “favoritos” han tenido nuestros tweets? 

Como seres sociales, estamos en la búsqueda constante de ser aceptados y de estar en contacto con las personas. Y desde hace mucho tiempo se han inventado diversas formas para comunicarnos sin importar las distancias, algunos ejemplos podrían ser: las palomas mensajeras, el teléfono, el mail y, lo más reciente, las redes sociales. 




Desde que podemos usar Internet, la manera en como nos comunicamos se volvió instantánea y las distancias dejaron de existir. Los mails, los “chat room” y las video llamadas hicieron que mantuviéramos una relación muy cercana con los que estaban lejos. 

A partir del 2007, cualquier persona que tuviera un correo electrónico podía tener una cuenta en Facebook, y desde entonces nada ha vuelto a ser lo mismo. Con más de 1060 millones de usuarios en el mundo, Facebook se ha vuelto la red social más usada y conocida, que ha impactado tanto en nuestras vidas, que ya nadie pregunta por tu mail o por tu teléfono, sino más bien por tu perfil. 

Y hasta ahora un sinfín de nuevas redes sociales se han creado, como Twitter, Google+, Linkedin, Pinterest etc., unas más populares que otras, pero todas con un mismo fin: estar en contacto con el mundo. Y sí, con cualquier persona del mundo. Hoy en día podemos saber cómo piensa y hasta en dónde está cenando nuestro artista favorito. 




Y con tanta información y comunicación entre personas se creería que las relaciones humanas se fortalecerían y unificarían más, pero al parecer no es así. Un estudio que llevó a cabo la Academia Americana de Abogados Matrimoniales (AMMM: American Academy of Matimonial Lawyers), reveló que más del 80% de los abogados en derecho civil encuestados, afirman que ha aumentado el número de divorcios a causa de las redes sociales.

Otro estudio, esta vez realizado por la universidad de Gotemburgo en Suecia, se hizo para poder determinar la relación que existe entre el uso de Facebook y la autoestima; descubriendo que conforme aumenta el uso de esta red social, disminuye la autoestima. En este estudio también se descubrió que las mujeres suelen subir más fotos y actualizar su estado mucho más que los hombres.                                            

¿Cuántas veces no has entrado a tu Facebook y parece que sólo está lleno de buenas noticias como por ejemplo: “Mi trabajo es el más padre de todos”, “Nos casamos”, “De vacaciones por Dubai”? A primera vista deberíamos de alegrarnos de que a nuestros “amigos/contactos” les está yendo muy bien, pero no siempre pasa eso. ¿Por qué? Porque consciente o inconscientemente, todas estas noticias las estamos comparando con nuestra vida, y nos damos cuenta de que tal vez en ese momento a nosotros no nos esté ocurriendo nada “digno de compartir” y esto se ve reflejado en nuestra autoestima.

¿Cómo lidiar con estos sentimientos encontrados y no permitir que afecten en nuestra autoestima? 

  • Fijarse en el tiempo que se le dedica al uso de las redes sociales. No estés todo el tiempo conectado.
  • Recuerda que no debes de creer todo lo que lees, y que no todo lo que brilla es oro.
  • Publica sólo lo “esencial”, no cada aspecto de tu vida.

Finalmente, no pierdas de vista que lo que suceda en las redes sociales NO puede ser más increíble que lo que pasa en el día a día de tu vida.