Todos contra Apple

Nuevamente hace noticia Apple con su último anuncio de productos.
Los productos son buenos en general pero como siempre, el tiempo y el uso que se les haga darán el veredicto final. No puedo evitar pensar en la situación actual de los gigantes Google, Microsoft, Samsung y Apple como una pelea de box de tres contra uno. Los tres, Google-Microsoft-Samsung tiran golpes a Apple y éste parece defenderse bastante bien, aunque ha recibido sus adecuados golpes.

Apple vs Google consiste en iOS vs Android, Apple vs Samsung se juega iPhone/iPad vs Galaxy, Apple vs Microsoft confronta a Windows vs OS X, iWork hace lo que puede contra Office sin ofrecer resultados devastadores y Microsoft/Nokia hacen una lucha contra los fabricantes de teléfonos que parece no afectar a nadie más que a ellos mismos.

En esta ocasión hay algo que me llamó la atención más que el anuncio del nuevo iPad o de la Mac Pro, me refiero al recorte de precios en la oferta de los productos de software.

Los críticos parecen no darse cuenta del gran movimiento que representa haber hecho el nuevo sistema operativo, OS X Mavericks, gratuito. Tomemos a Microsoft en este punto, una gran empresa que (además de la división Xbox) vive principalmente de vender dos grandes productos: Windows y Office. Microsoft vive de vender software.

Cuando Microsoft anunció Windows Vista, el costo de la licencia era de unos 300 USD aproximadamente. El hecho de que Apple bajara los costos de actualizar OS X a menos de 30 dólares, los obligó a sacar la licencia de Windows 7 en un costo menor, unos 200 USD. El actual Windows 8 tiene un costo mínimo de 119 USD. El gigante de Redmond está sufriendo por la reducción que se ha visto obligado a realizar a las licencias de Windows, no se puede dar el lujo de bajar el costo de Windows a 20 dólares y evidentemente, no lo pueden regalar.

Lo mismo ha sucedido con Microsoft Office. Siempre he considerado a la suite de Office un proyecto ejemplar desde muchos puntos de vista, un equipo de investigación y desarrollo superior a cualquiera, inclusive al del mismo Windows. La tecnología de Office en más de una ocasión empujó la arquitectura misma de Windows y ha servido como ejemplo para muchos más. Office en mi opinión es el mejor producto de software de Microsoft. El equivalente de Office, para Apple es llamado iWork.

Compuesto por Pages, Numbers y Keynote, iWork es una suite para tareas de oficina muy completa, francamente cumple con el 90% de las tareas que se pueden realizar en los de su competencia y además es compatible con Office. iWork puede mejorar bastante, siempre ha sido más económico que Office, pero a partir del anuncio de el jueves, iWork será gratuito para los usuarios de Mac OS X, además de incluir una versión gratuita para todo público en línea, cuando el costo de tener Office en línea es de 5 USD mensuales como mínimo.

Considero el anuncio de hacer gratuito Mavericks y iWork, un par de derechazos a Microsoft que sin duda serán críticos en sus decisiones de mercado por venir en el futuro cercano.

Windows 8 pierde terreno.

Hablando de Windows, un producto con el que muchos tenemos un particular cariño, me preocupa los pasos atrás que se está quedando por tratar de servir a varios reyes. Mientras Apple hace optimizaciones de GPU que ofrecen resultados impresionantes en consumo de recursos de velocidad y energía, el equipo de Windows sigue decidiendo si regresan o no el botón de “Inicio” en la vista de escritorio de Windows.

Sigo pensando que tener un solo Windows para todos los equipos es un error y más aún, siento que yo hubiera tomado la misma decisión, pero francamente Apple domina la situación muy bien dividiendo los sistemas operativos en iOS y OS X.

La gran inercia que traía Windows hace unos años la veo amenazada no sólo por iOS, sino por Android, el cual devora mercado en el mundo de las tablets. Yo ya no veo tan grande el espacio entre el mundo de las tablets y el mundo de las PC. ¿Ustedes sí? ¿No creen que cada vez es más evidente que los sistemas operativos de escritorio están condenados a desaparecer? Disfruto mucho la polémica que una pregunta así hace en lectores que se consideran expertos.

José Manuel Menéndez Póo