Un recorrido por la historia de la correspondencia.

Desde las señales de humo hasta el email y las redes sociales.


Es difícil para los jóvenes que nacieron en las últimas décadas imaginar que hace unos años una familia podía tardar meses en tener noticias de un ser querido que se encontraba lejos, y qué decir si estaba cruzando el Atlántico.

La necesidad del hombre de transmitir y recibir información comienza desde los tiempos más antiguos y en su momento, sus métodos eran muy efectivos, aunque difíciles, arriesgados y muy lentos si los comparamos con los actuales.

Al principio, se usaban señales, fogatas y humaredas, después la correspondencia oral por medio de mensajeros que eran elegidos entre quienes destacaban por tener buena memoria y ser excelentes atletas, ya que recorrían largas distancias. La palabra correspondencia se deriva de “correo” y se refiere a “el que corre”, de ahí el nombre de la famosa carrera del “Maratón”.  Cuenta la leyenda que un mensajero corrió desde Maratón hasta Atenas para anunciar la victoria de los griegos sobre el ejército persa en el año 490 A. C. El sistema de relevos hacía más rápida la entrega.

Los caballos y diligencias ayudaron a hacer el trabajo más “sencillo”, pero los asaltos eran muy comunes.  Después llegaron los ferrocarriles y barcos, aunque una carta podía tardar meses en llegar a su destino.

Los aviones hicieron más rápida la llegada de noticias, que decir del teléfono, telégrafo y fax, aunque los costos eran más altos.

Al inicio de los 70´s Ray Tomlinson se envió a sí mismo el primer correo electrónico, me pregunto si en ese momento se imaginó todo lo que vendría después.  Como dato curioso, en 1976, la Reina Isabel II  de Inglaterra se convierte en el primer jefe de estado en utilizar el correo electrónico. 

Desde su aparición, hasta que se convirtió en un medio masivo de comunicación, el correo electrónico está presente en nuestras vidas como herramienta indispensable tanto a nivel profesional como personal. Podemos escribir, hablar y ver a una persona que se encuentre al otro lado del mundo en el momento que queramos y a costos verdaderamente increíbles.

Las nuevas aplicaciones como Twitter y las redes sociales han desplazado el uso del correo electrónico en los jóvenes, lo que hace pensar que podría desaparecer en los próximos años, sin embargo, las generaciones de 45 años en adelante lo siguen usando. 

Por otro lado, en los últimos tiempos se han desarrollado muchas empresas de mensajería y paquetería en todo el mundo, podemos recibir un paquete desde China en tres días.

La imparable tecnología ha dado un vuelco radical a la correspondencia, acortando las distancias nos acerca a nuestros seres queridos, tanto, que sólo faltaría tocarlos.